
Barrio del futuro (en francés, “quartier du turfu”: “turfu” es “futur” con las sílabas invertidas, en verlan) es nuestro formato dedicado a lo que las y los habitantes proyectan para su barrio. Está pensado sobre todo para territorios en transformación, cuando se prevén intervenciones urbanas, rehabilitaciones, demoliciones o nuevos usos. La creación artística se vuelve entonces una manera de expresar lo que se quiere conservar, transformar, inventar o evitar.
El proyecto parte de una convicción: las y los habitantes no son solo testigos del pasado ni personas usuarias del presente. Pueden ser autoras y autores de los futuros posibles del barrio. Las imágenes, los mapas, los sonidos y los relatos permiten hacer perceptibles necesidades y deseos que suelen quedarse en lo abstracto en los mecanismos habituales de consulta ciudadana.
Siempre empezamos por documentar el presente. Antes de imaginar el mañana, el grupo observa los usos reales: lugares de paso, rincones frescos, espacios de encuentro, zonas ruidosas, recorridos, carencias, conflictos, apegos, prácticas invisibles. Fotografías, mapas sensibles, caminatas y entrevistas en la calle forman un diagnóstico vivido, que da una base concreta para imaginar el futuro.
Después, la fase prospectiva se abre a varios lenguajes. Se puede dibujar sobre fotografías, recomponer una plaza con collage, mapear los usos deseados, escribir cómo sería un día en el barrio del mañana, grabar mensajes dirigidos a quienes toman las decisiones o construir maquetas sencillas. Estas herramientas permiten participar sin depender únicamente del dominio de la escritura ni del vocabulario técnico del urbanismo.
El grupo también aprende a distinguir varios registros: el sueño, la necesidad, la alerta, la propuesta, el principio que hay que defender y la decisión que le corresponde a otro actor. Esta distinción evita convertir el taller en una promesa irreal. No anunciamos que todas las ideas se harán realidad; nos comprometemos a hacerlas comprensibles, a ponerlas en contexto y a organizar su transmisión a los aliados involucrados.
La edición colectiva permite construir una voz plural. Los desacuerdos no se borran: un mismo espacio puede percibirse como un lugar de encuentro, una zona que genera molestias o un sitio que hay que proteger, según las personas y los horarios. Los mapas, los textos y las instalaciones muestran esa complejidad y ofrecen a los aliados una lectura más rica que la búsqueda de una opinión única.
Con la devolución, esa proyección se vuelve un objeto público. Una exposición en la explanada, un recorrido, un gran mapa, una película, una serie de paneles o un cuadernillo permiten que los demás habitantes reaccionen y hagan sus aportes. Cuando el proyecto acompaña un proceso de consulta ciudadana, las producciones también se entregan a los equipos de urbanismo, a las organizaciones locales, a las empresas de vivienda social o a los gobiernos locales, prestando atención a la manera en que realmente se van a usar.
Barrio del futuro puede ser un proyecto autónomo o un módulo integrado a Punto de vista, a una residencia o a un archivo vivo. Vincula memoria y porvenir: comprender lo que ha importado, observar lo que existe y luego formular lo que podría llegar a ser. Deja constancia de las aspiraciones de vecinas y vecinos en un momento preciso de la transformación del territorio.
en imágenes














fotografías: participantes de los talleres y el equipo de mOst
los álbumes
todos los proyectos de barrio del futuro
| año | proyecto | territorio | formatos |
|---|---|---|---|
| 2025 | le rêve de pablo | nanterre Cité Pablo Picasso | |
| 2024 | les fleurs des oliviers | marsella Les Olives, La Marie | |
| 2023 | la galerie des ruches | marsella Les Ruches | |
| 2023 | la cité aux fleurs | marsella La Marie |


