
La cartografía sensible es nuestro mapamundi: una manera de representar los espacios a partir de las experiencias cotidianas. No busca reemplazar un mapa geográfico. Hace visibles los recorridos, los hábitos, los recuerdos, las fronteras simbólicas, los lugares queridos, los que se evitan, las carencias y las posibilidades.
El taller puede empezar sin un mapa previo. Cada persona dibuja los lugares que le importan, qué tan cerca o lejos los siente, los caminos que recorre, sus puntos de referencia y las emociones asociadas. Luego las producciones individuales se ponen en relación para componer una leyenda colectiva y hacer aparecer varias maneras de habitar un mismo territorio.
La cartografía también sirve como herramienta de investigación. Permite elegir un recorrido, preparar una caminata, ubicar fotografías, asociar un relato a un lugar o identificar a las personas con quienes conversar. Al conectar espacio, experiencia vivida y narración, da estructura a las demás prácticas del proyecto.
En los barrios en transformación, solemos trabajar tres temporalidades: el pasado, el presente y los futuros posibles. Un mapa puede hacer reaparecer una instalación del barrio que ya no existe, situar los usos actuales de una explanada o representar las mejoras deseadas. Así abre un espacio de discusión accesible, donde el dibujo, los símbolos y la palabra hablada pueden complementar la escritura.
El mapa final puede ser muy libre o adoptar una forma más codificada. El grupo elige los colores, los signos, las palabras, la escala y el orden de lectura. Así aprende que un mapa nunca es neutral: pone en primer plano ciertas realidades, deja otras de lado y afirma un punto de vista sobre el espacio.
Las producciones pueden convertirse en un gran mapa de exposición, un soporte para un recorrido guiado, una herramienta de consulta vecinal, una página de cuadernillo o la estructura de una película. Permiten que quienes participan compartan una lectura colectiva sin borrar las contradicciones entre sus experiencias.
el taller en imágenes
fotografías: participantes de los talleres y el equipo de mOst




















